Julio Jesús Salas Conde, Manuel Martín Ortiz, Victor Manuel Carneiro Díaz
The Fourth Industrial Revolution has propelled global society into a new era of information and knowledge, transforming the economy and society of many countries. The global digitization process impacts more than half of the world population with internet access and the increase in the incidence of crimes in cyberspace, affecting the population mainly online fraud, crimes that attack vulnerable groups such as girls, boys and adolescents, as well as the diversity of cyberattacks with an impact on the availability, integrity and confidentiality of essential data and information systems of public, private and academic institutions. Most of these antisocial behaviors are published on the Deep Internet due to its anonymity, one of these being the TOR browser project (The Onion Router), in order to address this problem, a methodology was developed that allows the authorities in Mexico have a database that allows correlating data published on this network with the investigations they carry out derived from reports of cybercrimes to obtain lines of investigation based on the identification and classification of cybercrime, and using language engineering techniques and of knowledge as the methods of creation of ontologies of Ding, Y; Foo, S; recovery tool for large information files on websites such as wget, security measures for browsing the Deep Internet such as "Whonix Gateway", "Text Cleaning" techniques, extraction and classification features such as "Jaccard and Cosine Similarity Calculation", among other.
Bitcoin ha superado la barrera psicológica de los 60.000 dólares por unidad en el mes de abril de 2021 y todo apunta a que alcanzará cotas mayores en los años venideros. Como parte del ecosistema Fintech, que está conformado por una amalgama de criptoactivos, Bitcoin es tal vez la criptomoneda más conocida junto a Ethereum, pero no la única, pues ambas son “sólo la punta del iceberg de esta transformación digital de las finanzas” (Barrio, 2021). El inexorable avance de estos criptoactivos, cuyo sustrato tecnológico se basa en blockchain, representa un desafío legal sin precedentes al que el jurista debe aproximarse desde diversos sectores normativos. Precisamente, de esta ingente labor se ocupa Moisés Barrio Andrés en la monografía Criptoactivos. Retos y desafíos normativos, que ha dirigido junto a un nutrido grupo de destacados expertos en la materia. Planteada en torno a dieciocho capítulos, el estudio abarca desde los aspectos generales inherentes a las criptofinanzas hasta las cuestiones jurídico-sustantivas y jurídico-procesales más relevantes inherentes a su circulación en el tráfico jurídico.
Xavier Iván Espinoza Herrera, Ginger Navarrete Mendieta, Ericka Wong Chiriboga
El siguiente artículo tiene como objetivo revisar el estado del arte de la tendencia que siguen las criptomonedas a nivel global. Este ensayo de carácter argumentativo trata de analizar cómo las monedas virtuales han tomado impulso en los últimos años, siendo utilizadas principalmente como instrumentos de inversión o medios de pago en línea. A finales de la década del 2000, un código fuente informático, propone una forma de pagos online peer to peer sin pasar por el control de una institución financiera. Una operación criptográfica lograría que las transacciones sean computacionalmente imposibles de revertir, protegiendo de fraudes a los participantes y sin necesidad de un tercero que genere confianza. Esto sería el preámbulo para el nacimiento del bitcoin en el año 2009, moneda virtual totalmente descentralizada y sin el control de un ente emisor. Las criptomonedas se podrán convertir en un competidor desleal que puedan perjudicar a las monedas nacionales de los Estados, o serán un medio de pago que irá creciendo en conjunto con la transformación digital e innovación de los negocios y que necesariamente tendrán que ser reguladas por los Gobiernos. Se concluye que las monedas virtuales deberán ser sujetas a un control estatal que permita garantizar la transparencia de sus operaciones, eliminado riesgos como el lavado de activos, fraude o evasión tributaria.
En la sociedad globalizada e informatizada del siglo XXI resulta de enorme interés estudiar las relaciones entre el bitcoin y el Derecho Penal. El primer reto consiste en delimitar conceptual y jurídicamente esta moneda virtual, y cuestionarnos si estamos ante una sofisticada estafa piramidal. En segundo lugar se analizan las razones por las que el uso de bitcoins favorece la comisión de delitos como el secuestro de datos o el criptoblanqueo de capitales. Finalmente se llama la atención sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de autoprotección de las posibles víctimas.